El diseño del packaging como arma de venta

Cuando te planteas lanzar un producto al mercado, ya sea online o físico, lo primero en lo que piensas es en cómo se verá, en su estética, en su atractivo, en definitiva, en su diseño. Nuestros objetivos siempre van a ser: diferenciarnos, impactar, vender y fidelizar. Para conseguirlos tenemos muchas herramientas a nuestra disposición; que triunfemos o fracasemos va a depender de cómo aprovechemos esos recursos.

Todos estaremos de acuerdo en que para que un producto tenga éxito en el mercado lo primero que tiene que tener es calidad, luego satisfacer las necesidades y expectativas del público para el que se ha creado y, por último, tener un precio competitivo. Todo esto con una buena publicidad por detrás, por supuesto.

 

El siguiente paso sería el valor añadido, es decir, aportar algo distinto a lo que aporta mi competencia. Si sacamos al mercado un producto de calidad al mismo nivel que los de mis principales competidores, dirigido al mismo público y con un precio similar, sólo nos queda diferenciarnos y enamorar a través del diseño. Para ello, debemos crear una identidad gráfica de calidad y un packaging con un diseño especial, es decir, tenemos que definir una identidad gráfica atractiva y funcional y, en esto, en Pinsapo somos especialistas.

Años atrás el packaging se consideraba la herramienta que permitía conservar, contener y transportar el producto, después se convirtió en un soporte de información sobre el mismo y sus características. Más tarde, pasó a ser un elemento de impacto y diferenciación, y ahora ha llegado a la fase de convertirse en una herramienta de “experiencia de usuario”. Y es en este punto donde desplegamos todas nuestras habilidades y creatividad para hacer de tu producto algo único y especial.

En una tienda física el packaging nos ayuda a decidirnos entre un producto y otro, pero en una tienda online, normalmente compramos sin ver el envoltorio del producto. Cuando lo recibimos en casa con un packaging creativo, atractivo y elegante, desenvolver el paquete se convierte en una experiencia en sí misma que transmite sensaciones al consumidor.Esa experiencia nos va a ayudar a que el producto nos guste más o menos; lo retengamos en nuestra mente más o menos tiempo y lo volvamos a comprar o no.

En definitiva, el diseño y, en este caso, el del packaging, está cobrando cada vez mayor importancia como parte de la experiencia que un usuario debe vivir al adquirir un producto. Frente a tanta competencia, diferenciarnos y aportar valor desde el envase hasta el producto final es indispensable.

Si quieres conocer nuestros servicios o que te hagamos una propuesta de diseño no dudes en ponerte en contacto con nosotros pinchando aquí.

Comparte tus ideas